En una explosiva entrevista con SEMANA, Eva Ferrer, quien fue asesora de Verónica Alcocer, revela que la ex primera dama llevó droga a Venezuela en un avión oficial, trajo 2,5 millones de dólares a Colombia procedentes de ese país y advirtió que su entorno está implicado en el tráfico de armas. Investigación periodística de Natalia Cortés.
Vicky Dávila: Eva Ferrer es una colombo-española que estuvo en la campaña presidencial de Gustavo Petro al lado de Verónica Alcocer. Luego fue consejera en el Gobierno y hoy está dispuesta a contar toda la verdad de lo que sabe. ¿Por qué decide hablar?
Eva Ferrer: Por protección personal y profesional, me toca salir y contar.
V.D.: ¿Eva, siente que le puede pasar algo? ¿Cree que la pueden matar?
E.F.: Siento eso y me han hecho tener conciencia de eso. Cuando se publican unos audios (revelados por SEMANA el pasado primero de agosto), una de las primeras llamadas que recibo es de una persona que me dice que si estoy loca, que si quiero que me peguen un tiro. Y digo: “¿Perdón?”. Me dice: “Estás hablando con gente que hace tráfico de armas y tráfico de drogas”. Y, nada, a partir de ahí llevo dos meses escondida.
V.D.: De todo eso vamos a hablar. ¿Quiere decirle algo al presidente Abelardo De La Espriella?
E.F.: Necesito protección. Me siento víctima, soy víctima desde septiembre de 2022.
V.D.: ¿Qué mensaje le envía a la fiscal general?
E.F.: En lo que pueda colaborar, colaboraré. Necesito protección.
V.D.: Eva, defíname en una sola palabra a las personas que le voy a mencionar. Iniciemos con Gustavo Petro.
E.F.: El poli bueno.
V.D.: Verónica Alcocer.
E.F.: La poli mala.
V.D.: Manel Grau.
E.F.: Chaquetero.
V.D.: Xavier Vendrell.
E.F.: El estratega.
V.D.: ¿Por qué llama “poli mala” a Verónica Alcocer?
E.F.: Bueno, ella se ha dedicado a organizarse, siendo ella la cabeza, pero una cabeza no visible, teniendo muchas piezas y haciendo que todo sirva. Todo tiene que funcionar según sus intereses.
V.D.: En los audios divulgados por SEMANA, a usted se le escucha diciendo que todos forman parte de “una banda criminal, una mafia”. ¿Verónica Alcocer es la jefe de esa mafia?
E.F.: A día de hoy digo que sí. Al principio pensaba que la estaban utilizando. Y hace rato veo que no. Ella sí está cómoda, tiene unos intereses. Vine a Colombia con la idea de trabajar; ella pacta conmigo que vamos a trabajar temas de mujeres. Al final, veo que está rodeada de gente que tenía intereses económicos, y entre ellos estaba ella. Cuando hablo en esos audios, ellos no creen que yo no filtro esos audios. No filtro esos audios.
V.D.: Usted, obviamente, no los filtró. Es más, usted termina muy enojada y desesperada porque SEMANA los publicó. Es nuestra labor de periodistas y siempre habrá fuentes que confían en nosotros. Le pregunto: si Verónica Alcocer es la “jefe de una banda”, como usted asegura, ¿qué viene siendo Gustavo Petro, quien era el presidente?
E.F.: Pues una pieza de esa estrategia.
V.D.: ¿Qué papel desempeñaba?
E.F.: Pues el de permitir que se hicieran todas las cosas.
V.D.: ¿Petro era cómplice?
E.F.: Para mí, a día de hoy, sí. De hecho, él saca beneficio de lo que ella mueve. La última vez que hablé con Gustavo, me dijo que a mí y a los catalanes nos trajo ella. Claro, uno dice: “Sí, nos trajo ella, pero te beneficiaste tú (Petro). Conseguiste votos en tu campaña, conseguiste hacer una campaña que te dio la presidencia, y luego esta gente te ha estado resolviendo tus bodegas, tus manifestaciones”. Entonces, él también ha sacado provecho de las acciones de ella.
V.D.: Usted hace un señalamiento muy grave y dice que hay tráfico de armas y drogas. ¿Qué tiene que ver Verónica Alcocer con el tráfico de drogas?
E.F.: Parece que los viajes de Venezuela han sido una cosa muy clandestina.
V.D.: ¿Los viajes de ella?
E.F.: Viajes de ella. Está involucrado Manel Grau, está involucrado el primo (Mario Fernández Alcocer), está involucrado Agmeth (Escaf). Ahí hay un movimiento de dineros. Lo primero que conozco, y que me hacen saber, es que se van a Venezuela. Digo: “Esto se tiene que hacer público”. Hablando luego con Manel, me dice que de ese viaje se traen 2,5 millones de dólares.
V.D.: ¿Verónica trae a Colombia la suma de 2,5 millones de dólares desde Venezuela?
E.F.: Los trae Verónica.
V.D.: ¿Estamos hablando del viaje del 31 de enero de 2023?
E.F.: Enero de 2023. Manel me explica que traen 2,5 millones (de dólares). Entonces le digo: “¿Pero Gustavo sabe eso?”. Y me dice: “No”. Y digo: “Estáis locos”. Y entonces me dice que ese dinero, entre otras cosas, es para pagar la campaña del primo (de Verónica Alcocer).
V.D.: ¿De cuál primo?
E.F.: De Mario Fernández Alcocer. A partir de ahí, sé que hay más movimientos de dinero que vienen de Venezuela para Colombia. De hecho, sé que Agmeth y Verónica se enfadan por un tema de dineros.
V.D.: ¿Pelean?
E.F.: Pelean por una cuestión de dinero.
V.D.: ¿Quién se queda con la plata de quién?
E.F.: Agmeth. Le roba a Verónica.
V.D.: ¿Por qué dice que había droga de por medio en esa traída de plata desde Venezuela?
E.F.: Uno trae dinero por alguna cosa, ¿no? Parece que hay fotos de Verónica descendiendo del avión con maletas grises en las que dentro había droga y había movimiento de capital de allá a aquí y de aquí a allá.
V.D.: ¿Manel Grau le confirma que, en medio de esos viajes a Venezuela, había droga?
E.F.: Él me confirma que eso se ha liado mucho y que había droga.
V.D.: ¿Y usted qué hizo en ese momento?
E.F.: De todo esto me acabo enterando también mucho después. Yo, desde el primer momento, les digo que están locos. Traer un dinero sin que el presidente lo sepa me parece una locura.
V.D.: Pero llevar droga es todavía más locura…
E.F.: Más locura…
V.D.: ¿Eso se hacía en aviones oficiales del Gobierno?
E.F.: A mí me dicen, y lo que viví, es que todos los temas de los vuelos de Verónica hacia Venezuela los llevaba Carolina Plata y eran superconfidenciales. Y desde que yo salí, más. Sé que a uno de los edecanes no lo tienen en cuenta para nada de esos viajes porque decían que no les daba confianza y que todo eso se llevaba muy en secreto.
V.D.: Eva, usted nos está revelando algo extremadamente grave.
E.F.: Yo sé que es grave.
V.D.: Por favor, precise: ¿Verónica hacía eso que usted denuncia en el avión presidencial?
E.F.: En el presidencial o en el de la primera dama. Es que hay dos aviones diferentes.
V.D.: Bueno, entonces era en el avión de la primera dama.
E.F.: Claro, tiene que tener cuidado ahí.
V.D.: Eso es muy importante. Usaban el avión designado para ella.
E.F.: Claro.
V.D.: Era donde transportaban la droga, como usted dice. Y traían la plata. Y no fue el único viaje, fueron muchos viajes.
E.F.: Fueron muchos.
V.D.: ¿Por qué se hace esa relación entre Verónica Alcocer y el tráfico de armas?
E.F.: Bueno, eso es lo mismo. Yo tampoco era consciente. En el momento en que me hacen esa llamada, me ubican a los italianos, y a Enrico Romagnoli, y yo había estado en su casa. Nos invitan a comer, a almorzar a casa de un italiano en Barcelona. Y nada, vamos tan tranquilos y hay un momento en que hay una reunión aparte, en la cual yo no entro. A mí, tengo que decir, no me metieron en muchísimas reuniones. Una vez estuve en el Gobierno, no quise entrar en muchas reuniones. Y nada, ellos sabrán sus temas. En el momento que me dicen: “Eva, estás loca, que aquí hay tráfico”, me ubican; es por haber hablado de los italianos. Entonces, a los italianos yo los vuelvo a encontrar aquí en Colombia en 2025, creo recordar. Yo sé que Enrico acompaña a Suecia a Verónica. Bueno, entonces aquí ya empiezas a ver que esto es un entorno.
V.D.: Cuando le dicen que hay tráfico, ¿es de armas?
E.F.: Claro… A mí cuando me dicen: “Tú estás loca, quieres que te peguen un tiro”; sí, es tráfico de armas.
V.D.: Por un lado, usted está relacionando a Verónica Alcocer con droga, dólares y Venezuela; y, por el otro, con una red de tráfico de armas. ¿Quiénes son los italianos?
E.F.: Los italianos… Enrico Romagnoli, estuve en su casa en Barcelona, y luego aquí lo vi un par de veces en el entorno de Vendrell. Luego viajó a Suecia y estuvo acompañando a Verónica en varios eventos aquí en Colombia.
V.D.: ¿Armando Benedetti desempeñó algún papel en todo esto? Él fue embajador de Colombia en Venezuela…
E.F.: Lo único que sé es que hay un momento en que hay una bronca entre Manel y Armando Benedetti. Casi llegan a las manos delante de Gustavo Petro y ahí estaban peleándose por los negocios. No sé qué negocios eran. Verónica, en el momento en que entramos al Gobierno, no quería saber nada de Armando, odiaba a Armando Benedetti.
V.D.: ¿Por qué?
E.F.: Creo que una de las razones fue Agmeth, pero no se podía hablar de Armando Benedetti. De hecho, creo que cae fuera del Gobierno por Verónica. Termina de embajador.
V.D.: Primero fue embajador en Venezuela, sale del Gobierno y al poco tiempo regresa.
E.F.: Quien lo vetó, desde el día uno en que se llega al Gobierno, fue Verónica. Eso es seguro. Sé que hay un momento en que a mí Agmeth Escaf me dice que es culpa de Benedetti que tenga tan mala prensa su exmujer y tan mala prensa él. Como que le echa la culpa de todo. Su exmujer, como trabajadora, para mí es mala.
V.D.: ¿Quién?
E.F.: Nany Pardo (en referencia a María Antonia Pardo). Entonces, Agmeth empieza a echar mucha mierda, diciendo que el otro (Benedetti) es un conspirador, que dice mentiras de ellos, que sacó a Nany de campaña, y seguramente lo hizo porque ella trabaja mal.
Papá Pitufo y Verónica
V.D.: Hablemos de los dineros de Verónica. ¿Es cierto que ella cobraba en la campaña por sentarse con algunas personas?
E.F.: A mí sí me dijeron. Que cada reunión que le montaba Manel (Grau) valía 50.000 euros.
V.D.: ¿De dónde más ha obtenido plata Verónica?
E.F.: En periodos de campaña, de financiación de la campaña, la gente que aportaba…
V.D.: ¿Le dieron plata en la campaña?
E.F.: Claro que le dieron plata…
V.D.: ¿Quiénes le dieron plata a Verónica Alcocer en la campaña?
E.F.: Por parte de Manel le entraba dinero. Él era un conseguidor, claro. Él y Xavier eran unos conseguidores. Y bueno, luego, lo que yo he ido sabiendo es que ella tenía diferentes piezas que se iban moviendo. Eso es cuando uno dice: “No, esto no era una historia de tú y yo”. Esto era una historia donde ella tiene muchas piezas de gente que se le van moviendo. Y, por eso, ella es la cabeza.
V.D.: ¿Cuál es la historia de Verónica Alcocer con Papá Pitufo?
E.F.: Ni idea de quién era Papá Pitufo, pero, cuando sale la noticia de la vinculación de ella con él, me llama Manel y me pregunta si yo sé algo de eso. Yo no sabía nada de quién era quién. De todas esas reuniones, ella jamás me metió en ningún lado. Y queda ahí. Entonces viene otra persona y me explica que Verónica había conocido a Papá Pitufo a través de Carolina Plata, de una vecina de Carolina Plata, en casa de Carolina Plata. Luego viene otra persona y dice que él había ido a recoger un dinero que Papá Pitufo aportaba.
V.D.: ¿Papá Pitufo se comprometió con Verónica a darle plata para la campaña y ella la mandó a recoger?
E.F.: Lo que me dice este señor es que Verónica lo mandó a recoger una plata de Papá Pitufo, y, cuando él va a buscar la plata, le dicen que son 50.000 euros y él dice que no recoge ese dinero. Luego esa persona me dice: “Ella no se quedó ahí, ella seguro que fue a buscar el dinero”.
V.D.: ¿Para la campaña?
E.F.: Eso fue en plena campaña. Me dice: “Uno no se mete en este verguero por 50.000 euros”.
V.D.: Y luego…
E.F.: Entonces, él lo que me dice es que entiende que…
V.D.: Ella sí recogió la plata.
E.F.: Exactamente.
V.D.: ¿A ella le montaron una campaña paralela a la de Petro? ¿Cómo fue esa campaña y qué se buscaba?
E.F.: Cuando me llama, me dice: “Eva, llevo toda la vida detrás de Gustavo, quiero crearme un perfil propio, mis hijas ya están mayores y yo quiero tener una profesión”. Cuando me vienen a buscar, ella me llama un día con Manel. Me dicen que me necesitan y que ya miraremos las condiciones.
Luego me llama y me explica que necesita montar algo para ella, y entonces yo le digo: “Mira, Verónica, escríbemelo en papel o mándame un correo y dime qué quieres”. Nunca llega ese papel. Me vuelve a llamar y me dice: “¿Ya te lo has pensado?”. Le digo: “¿Pensarme qué?”. “Si te vienes a trabajar conmigo”, me dice, y le digo: “Pero es que no me has escrito nada”.
Y le digo: “Además, Verónica, yo no soy la Eva que tú conociste”. Porque yo había pasado un covid, estaba con un covid persistente. Yo me agoto con nada. Entonces me dice: “Vale, vale, vale”. Digo: “Pásame por escrito y yo te digo, pero yo ya te digo que si yo voy, yo solo puedo trabajar. No puedo ni pensar en mi vivienda, ni en coche, ni en casa, ni en comer. En nada”.
V.D.: ¿Qué pasó entonces? ¿Cómo llega a trabajar con Verónica Alcocer?
E.F.: Acaba mandando a Xavier Vendrell a negociar conmigo y nos reunimos en el Club de Polo de Barcelona. Entonces me dice qué necesitan… Que ya sabemos que ella (Verónica) es muy de excesos y que necesita una persona que la controle. Que nada, que yo no me sentaré en campaña, que yo no haré nada de campaña, que yo soy una asistenta de ella. A Verónica le digo: “Con todo el respeto, yo no soy asistenta”. Soy una politóloga, estratega y digo: “Si yo vengo a Colombia es para hacer la revolución con las mujeres”. Y entonces ella me dice: “Sí, sí, sí”.
V.D.: En ese momento aceptó…
E.F.: Al minuto uno yo estuve sentada en la mesa donde se hacían los lunes de campaña. Nuestro trabajo estuvo tan bien hecho que nos fuimos ganando el respeto. Nadie se pensaba que iba a ser tan exitoso. Nosotros siempre fuimos muy libres y yo jamás tuve que reportar a nadie más que a ella. Hubo dos momentos en que Gustavo (Petro) me escribió. Uno fue “¿cómo ves esto?” y yo le dije “bien”, que había un montón de cosas para hacer.
Las cuestiones de las mujeres eran muy potentes; había mujeres muy potentes alrededor, había tema para crecer y había mucho machismo. Entonces me empezó a explicar todo lo que había hecho en la Alcaldía por las mujeres. Yo le digo: “No, tú eso no lo hiciste por ser mujeres, tú lo hiciste porque eran pobres”.
Luego, en otro momento, a raíz de los ‘petrovideos’, él me escribe y me dice: “¿Cómo lo ves?”. Y yo digo: “Nada, esto es un micromachismo, que son cosas que decimos todos sin querer, pero pidiendo disculpas y reconociendo que es una equivocación, se solventa”.
V.D.: Recuerdo esa parte de los ‘petrovideos’ publicados por SEMANA; Verónica habla horrible de las mujeres periodistas. Eso fue antes de la segunda vuelta.
E.F.: Llega la segunda vuelta; aquí ya aparecen los de la Costa. A ella le encargan movilización de la Costa y ahí yo ya quedo afuera, por decirlo de alguna manera.
La financiación de Euclides
V.D.: Es muy importante esa parte que usted menciona de la Costa porque llegamos a Euclides Torres. ¿Cuál fue la relación de Verónica Alcocer con él?
E.F.: Euclides fue un financiador de la campaña de Verónica. Era una persona que sabía que tocaba movilizar el voto femenino y le apostó a Verónica.
V.D.: ¿Con plata?
E.F.: Claro, o sea, las campañas se hacen con dinero.
V.D.: ¿En efectivo?
E.F.: En efectivo.
V.D.: ¿Y no se reportó?
E.F.: Eso se lo preguntas a Roa o se lo preguntas a la Corporación…
V.D.: ¿Sabe cuánta plata le dio Euclides Torres a Verónica Alcocer?
E.F.: Yo creo que serían unos 250.000 euros.
V.D.: Euclides Torres no fue el único financiador…
E.F.: Que yo conozca, y con el que yo me haya tratado, es Euclides.
V.D.: Estados Unidos le acaba de revocar la visa a Euclides Torres. Muchas fichas encajan…
E.F.: Euclides es una persona que apuesta en la campaña; sí.
V.D.: No solo en la de Verónica, sino que, obvio, también en la de Petro.
E.F.: El único financiador que conozco es Euclides. Con quien tengo relación es Euclides. Bueno, claro, con los audios y esto ya sabemos que sí.
V.D.: ¿Cuáles son los excesos de Verónica?
E.F.: En aquel momento no lo entendí, pero ahora lo entiendo. Que le gusta el dinero y es una persona muy emocional. Le gusta salir, le gusta la fiesta, le mete mucha, mucha emocionalidad y acaba influenciando mucho las cosas de campaña.
V.D.: Cuando dice la fiesta, ¿a qué se refiere?
E.F.: Pues a la fiesta. Yo soy una persona sosa, soy una persona seria. Yo, cuando trabajo, trabajo. No estoy de fiesta. Al principio del gobierno, lo que yo viví es que eso era un cachondeo.
V.D.: ¿Qué es un cachondeo?
E.F.: Pues fiesta. Con todo.
V.D.: ¿Qué es todo?
E.F.: Con mucho alcohol, con relaciones personales, con mucho griterío y ya. En esa época bebió mucho; yo me preocupé mucho. Mucho es mucho. Una botella de tequila.
V.D.: ¿Diaria?
E.F.: Sí.
V.D.: Usted ha dicho que Verónica era una tirana. ¿Por qué?
E.F.: Una tirana es una persona que tiene poder y hace mala gestión del poder. La tirana es una persona que abusa, que intimida y que violenta. Y hay muchas maneras de violentar. Una manera de violentar es “te dejo de hablar”.
V.D.: ¿Qué fue lo que ella le hizo a usted?
E.F.: A mí me dejó de hablar, pero también me sacó de mi despacho diciendo que me quería en el despacho donde estuvieran las cucarachas. De hecho, me iban a poner en cualquier despacho, y luego hay intimidación. Ella nunca ha ido de frente. Ella hace lo que se le da la gana, como le da la gana, y los demás a resolverle los papeles. Entonces, para mí, ¿qué es la mayor tiranía? La mayor tiranía es increpar y luego no dar la cara.
Agredió a Angie
V.D.: ¿A Verónica le gusta el poder?
E.F.: Le ha gustado y mucho.
V.D.: ¿La plata?
E.F.: Sobre todo. Yo vengo de un entorno socioeconómico muy diferente al de ellos. Sobre todo de principios y valores. A todo el mundo le gusta un poquito el dinero y tener buena vida. Al final, trabajamos para comprar cosas bonitas, pero esta obsesión por el dinero yo no la conocía. Esta codicia con el dinero yo no la conocía. Meterse en este verguero, ¿para qué? Entonces, tú me dices: ¿en qué era tirana? Pues en el griterío, dejar de hablar, intimidar…
V.D.: Maltratadora.
E.F.: Maltratadora. Hasta físicamente.
V.D.: ¿Cómo así físicamente? ¿Por qué?
E.F.: ¿Tú sabes que a Angie (Rodríguez) la empotró?
V.D.: ¿Qué es empotrar?
E.F.: Cuando la nombraron jefa del Dapre, (Verónica) se enfadó tanto y le dijo que ella no era nadie para tener ese cargo. Que ella era una desgraciada y la zarandeó. Y tú dices: ¿por qué hace falta decir eso a alguien? Que además es un cargo público, nombrado por el presidente. Bueno, pues esa es la manera de funcionar de ella (de Verónica).
V.D.: ¿Qué más le hizo Verónica a usted?
E.F.: A mí me manda a Manel a decirme que renuncie o van a por mi reputación, van a por mis proyectos y que llegará la petición de la carta de renuncia porque ella siempre gana. O sea, más mafioso que eso para mí no hay nada. En ese momento yo era consejera presidencial. Esta manera de actuar es mafiosa. Intimidar a la gente lo hace la mafia. No lo hacen las personas normales.
V.D.: ¿Petro se dio cuenta de que Verónica Alcocer zarandeó a Angie Rodríguez?
E.F.: Él lo supo. A mí lo que me dicen es que se borraron todas las cintas de la Casa de Nariño. Ella violenta a mujeres, ella violenta… Y al otro le da vergüenza, le da pena, pero ya. O sea, lo primero que me dice (Petro) cuando salen mis audios es: “Has atentado contra la madre de mis hijos”.
V.D.: Esa fue la última frase que le escribió Petro cuando SEMANA publicó los audios en los que usted se escucha.
E.F.: Sí, me escribió más. Yo vi la nube, que hay cinco mensajes que yo nunca vi, pero vi la nube, cómo bajaba, y dije: “Ni lo miro”. Me dice: “No te volveré a hablar nunca más”.
Luego vienen los mensajes que, cuando fuimos a abrirlos después, ya los habían borrado. Porque nada bonito debía decirme. Pero a la mad












