Ese grupo armado consideró que tenía chance u oxígeno con el nuevo gobierno.
Mientras el Clan del Golfo contempló la idea de seguir dialogando de paz con el Gobierno nacional después del 7 de agosto, el designado ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, le cerró la puerta definitivamente.
En diálogo con La hora de la verdad, que dirige el exministro Fernando Londoño, Lara fue contundente y evocó las directrices del presidente electo Abelardo De La Espriella.
“Vimos un comunicado del Clan del Golfo donde, básicamente, piden un diálogo político con el Gobierno nacional. Queremos expresar y reiterar lo que ha dicho el presidente: acá no hay diálogo político con estas organizaciones. Si hay algo que censuramos es la corrupción del Gobierno con estas organizaciones: le extendió y le otorgó un estatus de organización armada a las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo. Para nosotros son organizaciones narcotraficantes en armas. La chapa de las Farc quedó extinta, pero el Gobierno, abusivamente, les extendió ese carácter de ejércitos populares para darles trato legal y poder proceder con un diálogo político. Eso hace parte de una violación de los límites que tienen los funcionarios del Estado para negociar con este tipo de organizaciones”, destacó.
Y añadió. “No hay diálogo con estas organizaciones. Solamente hay sometimiento de estos delincuentes conforme a lo que indica, básicamente, la ley; el presidente les dio un mes para que se sometan”.
De otro lado, Lara Restrepo reiteró que el presidente electo Abelardo De La Espriella gobernará desde las regiones y solucionará problemas de forma concreta en las regiones.
Y dedicó unos minutos para hablar sobre cómo será la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo: “La relación con el Congreso no será como siempre ha sido, sobre la base de transacciones ocultas, pactos y acuerdos de burocracia y repartición de presupuesto ocultos.
Todo lo que se hable con el Congreso estará bajo la mesa. Reconocemos, por supuesto, la legitimidad, ni más faltaba, de la función de representación del Senado y la Cámara; sabemos que son voceros de sus regiones y de sus electores y tenemos claro que necesitan mostrar resultados. Los acompañamos en esa gestión siempre y cuando sea sobre la mesa y nunca condicionado a absolutamente nada. Lo vamos a hacer realidad. Hay que sincerar esa relación”, afirmó.
El nuevo ministro dijo que el arranque de la administración de Abelardo De La Espriella “me recuerda mucho el primer inicio del primer gobierno de Álvaro Uribe, respaldado por un pacto muy sólido con la población; eso los congresistas lo sienten y lo huelen y tienden a acompañar esa alianza tan sólida entre su presidente y el pueblo. Y más ahora que el presidente gobernará desde las regiones”.
Reconoció que aceptó convertirse en el jefe de la política por el futuro de la patria y el de las familias colombianas. “Vamos a dejar todo el esfuerzo y determinación en la arena. Es un momento de decisiones importantes y de enderezar el rumbo”.
De otro lado, descartó, al menos de momento, la fusión del Ministerio del Interior con el de Justicia, como ocurría en Colombia hace varios años.












