El juez, de 92 años, fue conocido por llevar otros casos mediáticos, como los de los atentados del 11 de septiembre.
El juez federal de los Estados Unidos, Alvin Hellerstein, con una larga trayectoria en Manhattan y que supervisaba el procesamiento del depuesto dictador venezolano Nicolás Maduro, falleció el miércoles por la mañana, según informó un portavoz del tribunal, que aseguró que este murió por causas naturales.
Hellerstein, de 92 años, había ejercido como juez federal desde 1998, tras ser nombrado por el presidente Bill Clinton. Le faltaban dos meses para cumplir 93 años.
Durante casi tres décadas como juez federal, intervino en algunos de los procesos judiciales más relevantes de Estados Unidos. En sus últimos meses, su nombre quedó ligado a uno de los casos de mayor repercusión internacional: el proceso contra el depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Hellerstein asumió el proceso contra Maduro después de la captura del dirigente venezolano y su traslado a Estados Unidos el 3 de enero de 2026. El expediente, abierto originalmente tras una acusación presentada por fiscales estadounidenses en 2020, contempla cargos relacionados con narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína.
Maduro y Flores se han declarado no culpables. Posteriormente, se les añadieron cargos de conspiración para cometer torturas, de los cuales también se declararon inocentes.
El proceso contra el caído dictador estaba previsto para avanzar hacia un juicio en 2027. La muerte del magistrado cambia ahora el panorama judicial: el tribunal deberá asignar aleatoriamente a otro juez para continuar el expediente y atender los asuntos pendientes.
Uno de los capítulos más importantes de la carrera de Hellerstein fue la gestión de los litigios relacionados con los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Hellerstein supervisó demandas presentadas por familiares de víctimas, trabajadores de rescate y limpieza, y otras personas que reclamaban responsabilidades por las consecuencias de los ataques.
En 2010 rechazó un acuerdo de compensación para trabajadores que habían participado en las labores de recuperación en la zona del World Trade Center. Consideró insuficiente la propuesta inicial y pidió que se revisaran sus condiciones.
Finalmente, se alcanzó un acuerdo mejorado de 712,5 millones de dólares, destinado a resolver reclamaciones de trabajadores afectados por enfermedades relacionadas con su exposición al polvo y los residuos.

También tuvo enfrentamientos judiciales con Donald Trump. En 2020 ordenó liberar a Michael Cohen, antiguo abogado personal del entonces presidente, después de concluir que su regreso a prisión, tras un periodo de confinamiento domiciliario, estaba relacionado con represalias por la publicación de un libro crítico de Trump.
En 2023 rechazó los intentos de Trump de trasladar a la jurisdicción federal el proceso penal estatal de Nueva York relacionado con los pagos a la actriz Stormy Daniels.
En mayo de 2025, además, bloqueó la expulsión de presuntos integrantes de bandas venezolanas bajo una ley de tiempos de guerra, al concluir que no habían tenido la oportunidad de acudir a los tribunales para impugnar su deportación.












