Momentos tensos se vivieron en el Legislativo por la presencial del caricaturista.
El pasado miércoles, el caricaturista Matador desató una ola de reacciones luego de que se presentara en el Congreso de la República, con un cartel en el que volvía a insultar a la primera dama, al dibujarla retratada como un ratón.
Tras su llegada, aumentó la tensión en el Legislativo y varios congresistas afines al Gobierno se subieron al atril para pedir que el caricaturista no interviniera en el Senado. Esto dado que lo consideran un “misógino” y “maltratador de mujeres”, tras un episodio que tuvo con su esposa, además de las caricaturas en las que retrata a las mujeres de una manera despectiva, burlándose de su aspecto físico.
El tono de la discusión subió cuando el senador Jp Hernández le arrebató el cartel que llevaba el caricaturista. Luego de ello, la senadora del Pacto Histórico Isabel Zuleta se subió al atril y le quitó el cartel para devolverselo a Matador.
Luego de ello, el caricaturista se hizo cerca de las bancadas del Pacto Histórico y la senadora se hizo en frente suyo, para protegerlo. En ese momento, el presidente del Senado pidió a la Policía del lugar que lo retirara, pero la legisladora de izquierda se lo impidió.
El senador Hernández aseguró que como Zuleta sujetó el cartel que tenía la caricatura contra la primera dama, entonces apoyó este ‘insulto’ contra una mujer, por lo que —para el senador— la causa feminista que defiende no era acorde con lo que hacía.
Zuleta, por su parte, aseguró que fue empujada por JP y que rechazaba el acto de “violencia política”. Aseguró que “no es la primera vez que las mujeres progresistas en el Senado lo tenemos que padecer”.
Finalmente, pidió al Senado y al CNE las sanciones correspondientes contra el congresista.












