El teniente coronel (r) Jorge A. Mora Cortés lideró la Unidad Anticorrupción de la Policía hasta junio de 2025. En diálogo con SEMANA, hizo graves denuncias sobre la institución, la Dirección Nacional de Inteligencia y Gustavo Petro.
La trayectoria de Jorge Alexander Mora Cortés es respetada y honrada por las altas esferas de la rama judicial. Hasta el pasado 19 de febrero, se desempeñó como teniente coronel de la Policía y salió de la institución por orden del Ministerio de Defensa. Llegó a ser considerado en los pasillos de la Fiscalía, la Contraloría y la Corte Suprema de Justicia como un cazador de la corrupción. En una explosiva entrevista con SEMANA, reveló una supuesta persecución en contra de los uniformados que individualizaron a funcionarios públicos involucrados en millonarios desfalcos y denunció que el presidente Gustavo Petro y la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) accedieron a información reservada de las investigaciones judiciales más sensibles que tienen como protagonistas a integrantes del círculo cercano del Gobierno.
El oficial llegó a la institución en enero de 2000 y logró una posición privilegiada en la Dirección de Investigación Criminal (Dijín).
Trabajó en varios rincones del país persiguiendo a los delincuentes de alta peligrosidad, viajó a Francia a cooperar con la Organización Internacional de la Policía Criminal (Interpol) y se ganó la confianza del Buró Federal de Investigación (FBI), la principal agencia de inteligencia de Estados Unidos.
Su experiencia y perfil académico lo llevaron a liderar el área Anticorrupción de la Policía hasta junio de 2025, de donde fue retirado para que cursara una maestría en el Colegio Interamericano de Defensa, en Washington, y por una alarmante amenaza de La Inmaculada, una banda del Valle del Cauca que ofreció 1.000 millones de pesos para asesinar al director general y a los investigadores del caso de alias Papá Pitufo, incluido él, según la Dirección de Inteligencia de la Policía.
La red de contrabando que habría liderado este delincuente, por la que tuvo que abandonar el país con su familia, apenas es uno de los expedientes de largo aliento que elaboró junto a sus hombres y bajo la coordinación de la Fiscalía. Por sus manos también pasó la investigación de corrupción sobre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y puso la lupa sobre aforados junto a la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia.
Desde el exterior, el teniente coronel (r) informó a SEMANA que su salida de la Policía obedeció a dos tareas judiciales que golpearon al Gobierno Petro: “Las decisiones que hoy me afectan tienen que ver con la lucha anticorrupción en el más alto nivel del actual Gobierno nacional”. Mora Cortés señaló los casos de alias Papá Pitufo y de la UNGRD.
Su equipo logró emitir la orden de captura contra el llamado zar del contrabando y, junto con los fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia, pudieron recoger pistas del desfalco más grande del Gobierno Petro: “El área Anticorrupción, con nuestra Fiscalía, logró la judicialización de Olmedo López, Sneyder Pinilla, Luis Eduardo López (alias El Pastuso), Sandra Ortiz, Iván Name y Andrés Calle. Antes de salir, también se dejó algo de Carlos Ramón González, hoy prófugo de la justicia”.
Mientras cursaba sus estudios en Estados Unidos, en diciembre de 2025, fue informado de que la Policía pidió frenar su maestría en el Colegio Interamericano de Defensa porque necesitaban sus servicios en Colombia.
Cuando aterrizó en Bogotá, le detallaron que su carrera en la institución llegaba a su fin. Es decir, la Policía habría presentado una falsa motivación a esa importante institución de Estados Unidos para sacar del camino al teniente coronel. Ese es el principal argumento con el que busca que la justicia limpie su nombre: “Las necesidades del servicio eran mi retiro. El retiro es discrecional del Gobierno, pero no pueden venir con intereses ocultos y una vulneración de derechos fundamentales”.
Él trató de revertir la medida, pero el propio ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, le informó que no prosperaría: “El 17 de febrero, el ministro me llama y me dice que no, que me van a responder el recurso negativamente y que me debo devolver a Colombia. Le digo al ministro que estoy preocupado por mi seguridad, y me responde: ‘No se preocupe, eso se le va a dar’”. Dos meses después, pese a las amenazas y planes de atentados, Mora Cortés no tiene esquema de protección ni para él ni para su familia.
Alertas a la Fiscalía
El teniente coronel (r) le alertó a la Fiscalía que desde la Policía se estaría materializando la persecución por las investigaciones que adelantó: “A partir de la llegada, y lo tengo que decir, del señor general William Rincón, todo empieza a cambiar. El señor general asumió el cargo en octubre de 2025 y en el mes de noviembre ya estaban disponiendo la terminación de mi comisión en el exterior, así como de mis medidas de seguridad”.
No solo eso. El oficial en retiro le contó al ente de acusación que, en su ausencia, se le filtró información reservada de investigaciones judiciales al presidente Gustavo Petro y a la Dirección Nacional de Inteligencia, cuando solo tenían acceso limitado los agentes de la Policía y los fiscales. “Se han consultado bases de datos, se han consultado procesos y han entregado información que es reservada a organismos del Estado, como la DNI y al presidente de la República”.
Aclaró, además, que “el acceso a gran parte de esos datos requiere autorización de jueces de control de garantías. ¿Qué información se reveló? Datos sobre mí, mi familia y las investigaciones que desarrollé en este Gobierno”.
Frente a la pregunta de cuál habría sido la ruta para suministrarle esos datos a Gustavo Petro, el teniente coronel en retiro declaró: “La DNI y la Dirección General de la Policía. Es que ninguna información de la Policía Nacional sale sin que el director sepa”. Presuntamente, esos movimientos de información se habrían dado a finales de noviembre de 2025, días antes de que se le notificara su retiro de la institución.
La interpretación del exoficial es que, una vez se manipuló la información de los expedientes, llegaron las decisiones: “Mi equipo de trabajo fue el que investigó estos casos. Aquí no es coincidencia que posteriormente le informen al presidente que quien lideró esas investigaciones hoy está por fuera de la Policía. No es coincidente que las personas que investigaron a Papá Pitufo hoy estén por fuera de la Policía. No es coincidente que hoy mis jefes de grupo estén siendo trasladados. ¿Son necesidades del servicio o es un desvío de poder?”.
Para él, esta posible filtración ya pasa factura: “La primera implicación es el riesgo para investigadores y fiscales. En segundo lugar, los indagados son funcionarios del Gobierno nacional a quienes el presidente ha salido a respaldar públicamente. Hoy, los investigadores y fiscales quedan desacreditados y deslegitimados, mientras que los investigados terminan convertidos en héroes. Eso es garrafal”.
SEMANA constató que estas decisiones han pasado por el escritorio del director de la Policía, el general William Rincón, quien ha sido cuestionado por hacer movimientos internos en la institución.
Precisamente, el nombre de Rincón causa ruido entre los investigadores del escándalo de corrupción de la UNGRD. Hay información preliminar que advierte que, posiblemente, él intentó visitar en prisión a alias El Pastuso, Luis Eduardo López, el contratista de los carrotanques, el 3 de octubre de 2025, antes de que Gustavo Petro lo retornara al servicio activo como director general.
Frente a este escenario, Jorge Alexander Mora Cortés formuló el siguiente planteamiento: “El director debió informar si se reunió, o no se reunió, estando retirado, con alias El Pastuso. Ese es un tema que lo deja a uno muy intranquilo. El director de la Policía debe informar si es amigo y si se entrevistó con él. A mí me genera mucha preocupación”.
La defensa de Rincón
La Dirección General de la Policía respondió a SEMANA que no le reveló información a la DNI ni al presidente Petro sobre las investigaciones judiciales relacionadas con la UNGRD y alias Papá Pitufo. “La Policía actúa en estricto cumplimiento de la Constitución y la ley, en el marco de sus funciones de policía judicial y bajo la dirección, coordinación y control de la Fiscalía, entidad que lidera las investigaciones. En ese sentido, cualquier información relacionada con procesos investigativos es manejada conforme a los protocolos legales establecidos y bajo la reserva propia de las actuaciones judiciales, siendo la Fiscalía la autoridad competente para definir su alcance, tratamiento y divulgación”. También negó haber suministrado o entregado los nombres de los investigadores que participaron en esos procesos.
Frente a la situación con alias El Pastuso, implicado en el caso de la UNGRD, la Dirección manifestó que en una ocasión, fuera de servicio, el general acudió a una instalación policial donde conversó con él. “En ese momento, esta persona se le acercó para informarle sobre una situación anómala, la cual el mismo general escaló de inmediato a la Inspección General para que se adelantaran las investigaciones correspondientes”.
Sobre las razones del retiro del teniente coronel Mora Cortés, se contó que fue llamado a calificar servicios, una decisión rutinaria. Se aclaró que no tiene ninguna investigación en su contra. Y que las medidas de protección le fueron retiradas porque el Estado colombiano y la Policía no pueden disponer de esas herramientas de seguridad en otra nación: “Este caso fue objeto de análisis por parte de un juez constitucional, quien determinó que no hay lugar a la continuidad de las medidas de protección”.
En el documento compartido a SEMANA, la institución concluyó: “La Policía Nacional reitera que actúa conforme al marco constitucional y legal vigente, garantizando decisiones fundamentadas en criterios técnicos, jurídicos y de evaluación de riesgo”.
Los ruidos del caso
El manejo que le dio la Dirección de la Policía al caso del teniente coronel generó molestia en las altas esferas de la rama judicial de Colombia, dada la cercanía que el oficial tenía en materia laboral con magistrados y fiscales de alto nivel. Aunque hubo voces de protesta, la determinación se mantuvo en firme por decisión del Gobierno Petro.
Un general activo de la institución contó bajo reserva a SEMANA que hubo “una equivocación con el retiro del coronel” y se puso en riesgo la relación con el gobierno norteamericano. “Es un investigador reconocido internacionalmente, tiene mucha credibilidad en la Fiscalía y la Corte, muchas personas tenían confianza en él. ¿Qué dirá el Colegio Interamericano de Defensa sobre todo esto? Se pusieron en riesgo múltiples aspectos con él y con la otra oficial retirada, ya que fueron dos casos”.
La situación del teniente coronel ya escaló a instancias internacionales. En cartas remitidas por él mismo, puso en conocimiento de las aparentes irregularidades a la Organización de Naciones Unidas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
En Colombia, sus denuncias fueron recibidas por la Fiscalía, la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo.












