El presidente de Colombia, Gustavo Petro, protagonizó un momento incómodo durante su participación en la ceremonia fúnebre del histórico líder de derechos civiles Jesse Jackson, realizada en Chicago, Estados Unidos.
Durante su intervención, el mandatario colombiano se extendió más allá del tiempo asignado, lo que obligó a los organizadores del evento a intervenir para indicarle que debía concluir su discurso. Según videos difundidos del momento, varias personas del protocolo se acercaron al atril para advertirle que su tiempo había terminado.

Incluso, uno de los encargados llegó a tocarle la mano y el hombro para pedirle que cerrara su intervención. Sin embargo, Petro continuó hablando pese a las señales del equipo organizador.
La situación generó incomodidad en la ceremonia, y finalmente el sonido del micrófono del mandatario fue cortado para dar paso al siguiente momento del programa. Mientras tanto, parte del público se puso de pie y comenzó a aplaudir, un gesto habitual en estos actos para indicar el cierre de un discurso.

El presidente colombiano habló en español y fue el único líder extranjero que intervino durante el homenaje al reconocido activista afroamericano. En su discurso, intentó relacionar la historia de los afroamericanos en Estados Unidos con la de las comunidades afrodescendientes en Colombia.
La escena se volvió viral en redes sociales y generó todo tipo de comentarios sobre el comportamiento del mandatario colombiano en un evento internacional de alto perfil.










