El gobierno de Venezuela anunció la liberación de 116 presos políticos, tras el bombardeo ejecutado por Estados Unidos y la captura del presidente Nicolás Maduro.
Según un comunicado del Ministerio del Servicio Penitenciario, “estas medidas han beneficiado a personas privadas de libertad por hechos asociados a alterar el orden constitucional y atentar contra la estabilidad de la Nación”.
Analistas internacionales señalan que estas excarcelaciones forman parte de un contexto de presión externa y debilitamiento del régimen chavista, aunque la oposición advierte que el número real de liberaciones confirmadas es menor y muchas personas aún permanecen detenidas por motivos políticos.












