El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su gobierno “empezará ahora a atacar por tierra” a los grupos narcotraficantes, tras la operación militar ejecutada el pasado 3 de enero en Venezuela, que culminó con la captura del dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Las declaraciones fueron entregadas este jueves 8 de enero durante una entrevista con la cadena Fox News, en la que el mandatario detalló los alcances de la intervención estadounidense y los pasos que seguirá Washington en el nuevo escenario venezolano.
“Empezaremos ahora a atacar por tierra a los cárteles narcotraficantes”, sentenció Trump, al referirse a las organizaciones criminales que, según afirmó, operaban con respaldo del régimen chavista.
Durante la entrevista, el presidente también defendió la necesidad de incrementar el presupuesto de las Fuerzas Armadas, señalando que existen amenazas reales que requieren capacidad militar suficiente.
“Lo necesitamos. Tenemos el mejor equipamiento del mundo, fabricamos el mejor equipamiento del mundo, pero lo necesitamos porque hay amenazas reales ahí fuera”, afirmó.
Sobre la captura de Maduro, Trump fue contundente:
“No fue una decisión difícil. Mató a mucha gente. Envió a mucha gente mala a nuestro país”, dijo el mandatario, justificando la intervención directa de Estados Unidos.
Tras el derrocamiento del régimen, Trump aseguró que su gobierno trabajará con la nueva administración encabezada por Delcy Rodríguez, en medio de un proceso de transición que ya empieza a mostrar consecuencias concretas.
Una de ellas fue el anuncio del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, sobre la liberación de presos políticos, medida que comenzó a ejecutarse este jueves con la salida de cárceles de figuras como Rocío San Miguel, Enrique Márquez y Biagio Pilieri, además de otros cinco ciudadanos españoles.
En materia económica y estratégica, Trump fue aún más claro al referirse al petróleo venezolano.
“Nosotros nos encargaremos del petróleo. Mañana me reuniré con todos los grandes ejecutivos petroleros. Van a entrar y van a reconstruir toda la infraestructura petrolera”, aseguró.
Como condición para la relación con el nuevo gobierno venezolano, la administración Trump exigió romper vínculos con países considerados enemigos de Estados Unidos, entre ellos China, Irán, Rusia y Cuba. Sobre este último, el presidente expresó especial preocupación por el impacto económico que tendrá la pérdida del petróleo venezolano.
“Cuba le da protección a Venezuela, y Venezuela le da dinero a Cuba a través del petróleo —y ha funcionado así por mucho tiempo— pero ya no funciona así. No sé qué va a hacer Cuba. Creo que Cuba va a fracasar”, sostuvo Trump.
Las declaraciones confirman un cambio radical en la política de Estados Unidos hacia Venezuela, combinando intervención militar, reordenamiento político y control estratégico de los recursos energéticos del país.










