El mandatario colombiano ha recibido críticas por varios mensajes que publicó recientemente en sus redes sociales.
No pasó desapercibido un mensaje que publicó el presidente de la República, Gustavo Petro, a través de su cuenta personal en X. Varios sectores lo calificaron como confuso, ya que mezcló varias ideas.
Sin embargo, en uno de los apartes del extenso mensaje, el jefe de Estado reveló a quién quiere entregarle la espada de Simón Bolívar, la cual, según expresó, está en su poder una vez finalice su estadía en la Casa de Nariño.
Según la Constitución Política del país, Gustavo Petro termina su mandato el próximo 7 de agosto de 2026: “Hoy, la espada de combate del libertador está en mis manos y deseo profundamente que se entregue a otro que la sepa cuidar, porque es la espada libertaria que resuena desde el corazón del mundo a la humanidad entera. La espada libertaria es nuestra unidad y somos mayoría y ejército del pueblo. Es el pueblo el que decide; no tuvo esa oportunidad en el momento de la traición de Santander contra Bolívar que destruyó la Gran Colombia, la Gran Traición”.
Además, el presidente Petro señaló en su cuenta de X: “Quise ver esta obra de arte sobre la revolución en Viena en 1848, ciudad mágica, como lo es Praga, hermosa, mágica, en Austria, que visité hace poco para hablar del narcotráfico. Me pareció que una Colombia erguida, después de tanta sangre derramada, podía hablar de frente y con franqueza de los problemas del consumo de sustancias tóxicas en el mundo, y dije que nadie más que la ciencia es la que debe decir cuáles son los grados de peligrosidad para la vida humana de esas sustancias que vienen de plantas vivas”.
“El cuadro que muestro, esplendoroso, del rebelde derrotado por el poder, pero que, aun así, no se arrodilla, sino que mira altivo y su posición es de desafío y elegante, mira de frente, habla y confunde al poder de los Habsburgo. Un hombre inteligente que hace revoluciones. El arte hace hablar a quienes fueron los protagonistas de las revoluciones derrotadas. El pueblo colombiano, en realidad, ha iniciado una revolución en el corazón del mundo. El pueblo va a decidir si se derrota la revolución o si seguimos adelante”, manifestó.
También señaló: “Vamos muy bien, las cocinas y comedores de las casas del pueblo, en el campo o la ciudad, tienen mucha más comida que antes; los y las jóvenes entran más a estudiar; las mujeres pobres tienen más ingresos y la bella mujer colombiana, al tener más opciones, no necesita de la prostitución o de irse del país para buscar los dineros para la familia”.
“Llegamos a tener regiones enteras que ya no vivían de su propio trabajo, sino de las mujeres jóvenes que se habían ido a Europa, Japón, Dubái o los EE. UU., y mandaban remesas en dólares sin que les preguntaran de dónde salía el dinero. Esa época ha terminado; ahora los campos germinan de nuevo y la abundancia de alimentos llena las neveras y cocinas. Hoy hay mucho menos hambre en la bella Colombia que antes, y se desploma a la mitad la tasa de mortalidad infantil en solo tres años. Eso es una revolución de la vida”, subrayó el presidente Petro.
Y avanzó en el post: “Quizás los rebeldes de siempre, los de las revoluciones derrotadas, no tenían las ideas de hoy, pero las revoluciones siempre deben ser por la vida o no son. Pude vivir los años en que Colombia decidió iniciar su revolución, a su estilo, con belleza, con arte, con multitudes en las calles, con alta vibración humana; tan alta fue la vibración que alcanzamos a hacer gritar en el mundo que Colombia debía ser libre”.
“Podemos volver a los poderes aristocráticos de familias que heredan el poder y se sienten con derechos nobiliarios, podemos entregar la belleza y las mujeres hermosas a los esquifes de la mafia, o podemos escribir páginas de la historia universal, como en los tiempos de Bolívar, páginas de libertad y revoluciones y pueblos dignos, victoriosos, que derrotan imperios y poderes de energías contrarias a la vida”, indicó Gustavo Petro.
Y finalizó su reflexión: “Colombia está escribiendo las páginas de una historia universal sobre las nuevas revoluciones por la vida, que implican a toda la humanidad y ya se han iniciado. Ha sido derrotado el fascismo en Hungría y los filósofos rebeldes y socialistas de la Europa central vuelven a la vida: Sigmund Freud y el jovencito húngaro, filósofo de las barricadas obreras, con arma alzada revolucionaria en las manos y luego escritor resistente ante los nazis, Georg Lukács”.
“Revolucionarios más que rebeldes, distinción filosófica que hizo el compañero Carlos Vidales, fundador del M-19, hijo del poeta que guardó la espada de Bolívar para que los poderes oligárquicos no tuvieran la espada de combate del libertador”, expresó el jefe de Estado en su cuenta personal de X.












