La reciente decisión del Gobierno colombiano de enviar al embajador Milton Rengifo al acto de posesión de Nicolás Maduro en Caracas ha desatado una intensa controversia política en el país. La Cancillería confirmó que Rengifo representará a Colombia en la ceremonia programada para el próximo 10 de enero en el Palacio de Miraflores, generando críticas desde diversos sectores políticos y sociales.
Una decisión polémica
Mientras la atención de los colombianos está centrada en la temporada navideña, la decisión de asistir al evento, que ratificaría a Maduro como presidente de Venezuela hasta 2031, ha sido vista por muchos como un giro inesperado en la política exterior de Colombia. Hasta ahora, la postura oficial había sido condicionar el reconocimiento de los resultados de las elecciones venezolanas del 28 de julio a la publicación de las actas de votación, un requisito que sigue sin cumplirse.
El anuncio provocó una ola de reacciones negativas. El expresidente Andrés Pastrana expresó su rechazo a través de redes sociales, afirmando:
“Con la participación de Colombia en los actos de posesión de Nicolás Maduro, se legitima y legaliza, una vez más, el robo de las elecciones y la instauración de una dictadura. ¿Ese es el camino por el que quiere llevar a Colombia?”.
Por su parte, Víctor Muñoz, exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) durante el gobierno de Iván Duque, calificó la decisión como un golpe a la tradición democrática del país:
“Enviar una delegación a la posesión del dictador Maduro es avalar un proceso fraudulento. Esto convierte a Colombia en cómplice de la tragedia y opresión que vive el pueblo venezolano”.
Reacciones desde el Congreso y el Concejo
El representante Hernán Cadavid, del Centro Democrático, también arremetió contra la decisión, señalando que no representa la voluntad del pueblo colombiano:
“Tanto que habla el presidente Petro de defender democracias, pero termina validando el robo electoral en Venezuela”.
En el mismo tono crítico, el concejal Daniel Briceño insistió en que cualquier representación oficial colombiana en este evento sería un reconocimiento implícito a un régimen ilegítimo:
“El gobierno colombiano no debe enviar ningún delegado. Este acto consolida una dictadura que ha llevado a millones a la pobreza”.
Respuesta del Gobierno Petro
En entrevista con Noticias Caracol, el vicecanciller Jorge Rojas confirmó que la delegación colombiana estará encabezada por el embajador Milton Rengifo:
“Como muchos gobiernos de la región, Colombia enviará un representante. En este caso, será nuestro embajador en Venezuela”.
Sin embargo, el canciller Luis Gilberto Murillo aclaró que él no asistirá al acto, dejando abierta la posibilidad de que el presidente Gustavo Petro defina en los próximos días si acudirá personalmente o delegar la representación a otro funcionario.
Un debate que trasciende fronteras
La decisión de enviar un representante al acto de Maduro plantea interrogantes sobre el rumbo de la política exterior colombiana y su impacto en la relación con otros países de la región que han cuestionado la legitimidad del gobierno venezolano. A medida que se acerca el 10 de enero, la polémica sigue creciendo, y la atención se centra en las próximas declaraciones del presidente Petro.
