El mandatario volvió a confrontar al presidente Donald Trump y defendió sus cifras “históricas” de incautación de cocaína, al tiempo que calificó de “irracionalidad política” las críticas de Washington.
El presidente Gustavo Petro volvió a responder a las advertencias del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el avance del narcotráfico en Colombia tras la captura de Nicolás Maduro. Lejos de moderar su postura, Petro convocó una movilización ciudadana para “reafirmar la soberanía” y publicó en su cuenta de X cifras que presentó como “históricas” en la lucha antidrogas.
Según el jefe de Estado, durante su administración ya se habrían incautado 2.800 toneladas de cocaína certificadas, con la meta de alcanzar 3.500 al finalizar su Gobierno. Petro aseguró que esta cifra “no la ha logrado ningún gobierno colombiano ni extranjero” y que dichas incautaciones habrían evitado la llegada de “32.000 millones de dosis” a consumidores estadounidenses.
Sin embargo, el mandatario cuestionó la reacción de Washington, señalando que el Gobierno estadounidense intenta desconocer su rol en esos resultados para, según él, instalar la narrativa de que es “jefe del narcotráfico”. Petro calificó esa posición como una “irracionalidad política” y defendió la decisión de priorizar la incautación de estupefacientes y suspender la aspersión con glifosato.
El presidente también aprovechó para responsabilizar al Gobierno de Iván Duque por el crecimiento de los cultivos ilícitos, afirmando que en sus tres años de mandato el aumento habría sido del 5 %, muy por debajo —según él— de las cifras registradas entre 2020 y 2021. Petro vinculó dicho resultado al abandono del programa de sustitución voluntaria.
De igual manera, sostuvo que su política habría permitido capturar y extraditar a 700 narcotraficantes y que este sería “el momento de la sustitución voluntaria”, criticando a EE. UU. por —según él— retirar su apoyo en lugar de reconocer su “eficacia”.
Petro concluyó afirmando que la salida definitiva pasa por transformar los territorios donde se cultiva coca y no limitarse a pagos desde el nivel central.
Mientras el presidente insiste en presentarse como el mandatario “más eficaz en la historia” en la lucha contra el narcotráfico, su discurso se centra en confrontar a Washington y en victimizarse políticamente frente a Trump, antes que en reconocer los cuestionamientos internacionales y las tensiones que hoy afronta el país.












