El asesinato del cantante de música popular Dávinson Gaviria, ocurrido durante una presentación en una fiesta privada en Balboa, Cauca, ha dejado consternados a sus seguidores, familiares y amigos. Su trágica muerte no solo conmueve por el acto violento que la rodea, sino también por el mensaje lleno de humildad y reflexión que el artista compartió meses antes en sus redes sociales.
En abril de 2024, Gaviria publicó un video en su cuenta de TikTok que se viralizó rápidamente, alcanzando más de 1.7 millones de visualizaciones. En el video, el cantante invitaba a sus seguidores a vivir con humildad y reflexionaba sobre la brevedad de la vida:
> «El día que usted se crea de mejor familia, que se crea más importante que cualquier otro ser humano, venga y dése una vuelta por el cementerio. Aquí hay espacio para personas como usted, como yo, o como todos nosotros, y el mundo sigue igual», expresó.
Con una emotiva reflexión, agregó:
> «Nos vamos como vinimos. Nadie aquí es dueño de nada. Así como un día nacimos, la vida también se acaba. Vinimos a esta vida por un ratito. Es corta la temporada aquí, pero igual nos toca, es por mandato divino. A la muerte no le importa si somos pobres o ricos».
Consternación en redes y entre sus allegados
Tras su asesinato, el video se llenó de comentarios de admiradores que destacaron la sabiduría y profundidad de sus palabras. «Que Dios te tenga en la gloria, chelito», «Tengamos dinero o no, la humildad ante todo», y «Palabras sabias y duras, pero reales», fueron algunos de los mensajes compartidos por los internautas.
Un asesinato rodeado de amenazas
El crimen ocurrió en un contexto de tensiones y amenazas por parte de las disidencias de las Farc, que han advertido a artistas sobre presentarse en zonas rurales del Cauca. Aunque aún no se conocen detalles precisos sobre los responsables, las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer los hechos.
Dávinson Gaviria, conocido por su autenticidad y pasión por la música, deja un legado que trasciende el escenario. Su mensaje final se convierte en un recordatorio de la fragilidad de la vida y la importancia de vivir con humildad y propósito.
