Los principales afectados son los aviones que operan en el Aeropuerto Internacional El Dorado, así como los buses de TransMilenio y SITP.
La tranquilidad de Facatativá, municipio ubicado en el departamento de Cundinamarca, se ha visto alterada en las últimas horas debido a una grave falla geológica provocada por las intensas lluvias que azotaron la región.
Este fenómeno generó un socavón en una de las principales vías de acceso al municipio, lo que obligó a las autoridades locales a tomar medidas preventivas para evitar un colapso mayor de la carretera.
Según el alcalde de Facatativá, Luis Carlos Casas, la situación comenzó cuando la ruptura de un tubo de 14 pulgadas causó filtraciones de agua, lo que socavó el material de la vía y resultó en la pérdida parcial de la calzada.
Ante esta emergencia activó un protocolo de emergencia por parte del Comité de Gestión del Riesgo y, como medida preventiva, se ordenó la suspensión del paso de tractocamiones por la zona afectada para evitar un mayor deterioro de la infraestructura vial.
El impacto de esta situación va más allá de la afectación local, ya que pone en riesgo el abastecimiento de combustible a Bogotá, particularmente para los aviones que operan en el Aeropuerto Internacional El Dorado, así como para los buses del sistema de transporte masivo TransMilenio y el SITP (Sistema Integrado de Transporte Público).
La planta de combustible de Ecopetrol Mancilla, ubicada en esta región, es crucial para el abastecimiento de estos sectores. La falta de transporte adecuado para los camiones de carga podría generar una grave escasez de combustible en la capital.
El alcalde también mencionó que el colapso de la vía podría comprometer aún más la infraestructura crítica de la zona, específicamente la tubería de agua potable que abastece a más de 20.000 personas en el corredor de la calle 15 de Facatativá.

Las vibraciones generadas por los camiones pesados que circulan por la vía podrían causar un daño mayor a la tubería, lo que agravarían aún más la situación.
“Tomamos la decisión de firmar un decreto que restrinja la circulación de camiones pesados. La vibración de estos camiones puede hacer que la vía se deteriore más, ocasionando una ruptura de la tubería de agua potable que da servicio a más de 20 mil personas por el corredor de la calle 15 de este municipio”, explicó Casas en entrevista con Citytv.
Dado el impacto potencial que esta emergencia podría tener en el abastecimiento de combustible, el alcalde instó a las empresas encargadas del suministro a tener un plan de contingencia para garantizar que los buses de TransMilenio y los aviones de El Dorado no se vean afectados.
“Los camiones no están circulando. Las empresas deberán tener un plan de contingencia para abastecer a los buses de TransMilenio y, desde luego, también el combustible que abastece a los aviones del aeropuerto”, aseguró Casas.
Mientras tanto, las autoridades locales y los equipos de gestión del riesgo continúan monitoreando la situación, buscando soluciones a corto plazo para reparar la infraestructura vial y evitar que la emergencia se extienda, garantizando el suministro de combustible en Bogotá.
Sin embargo, Javier Beltrán, gerente de Agua de Facatativá, fue enfático al mencionar que este problema se podría solucionar dentro de uno o dos días, aproximadamente.