El Ejército de Liberación Nacional (ELN) lanzó un duro comunicado contra el presidente Gustavo Petro, luego de los bombardeos ordenados por el Gobierno en la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander.
En el documento, la guerrilla asegura que el mandatario “ha decidido claudicar ante las órdenes del imperio de Estados Unidos y ponerse al servicio de la arremetida neocolonial que encabeza Donald Trump”, señalando que las políticas de la denominada “paz total” habrían quedado “lesionadas de manera terminal” por el giro militar del Gobierno.

El pronunciamiento del ELN se produce tras el operativo militar realizado el 4 de febrero en el Catatumbo, operación que fue confirmada públicamente por el propio presidente Petro a través de su cuenta en X. En su mensaje, el jefe de Estado informó que se trató del bombardeo número catorce ordenado durante su gobierno, asegurando que se investigó la no presencia de menores en la zona.
Según Petro, el balance del operativo dejó siete integrantes del ELN muertos, uno capturado y la recuperación de doce fusiles, además de posibles heridos que habrían huido en grupos dispersos. El mandatario justificó la acción recordando que, según su versión, hace un año el ELN respondió a la propuesta de paz con el asesinato de cerca de 200 campesinos en el Catatumbo.

En su comunicado, la guerrilla sostiene que un día antes de la reunión entre Petro y Trump en la Casa Blanca, había recibido un emisario del Gobierno colombiano junto a delegados de la comunidad internacional y de la Conferencia Episcopal, con el objetivo de explorar la reactivación de la mesa de diálogos. No obstante, aseguran que horas después del encuentro con el mandatario estadounidense, el presidente ordenó el bombardeo en la misma zona donde se adelantaban esos contactos.
Para el ELN, la gravedad de los hechos no radica únicamente en la acción militar, sino en que —según ellos— se negaron las alternativas de paz que estaban en curso y que el propio Gobierno había autorizado. Además, acusan al Ejecutivo de priorizar intereses territoriales y de incurrir en presuntas violaciones al Derecho Internacional Humanitario al bombardear zonas pobladas.









