Mientras no saquen a patadas a la mafia de Miraflores, no habrá ni una mínima esperanza de cambiar el rumbo.
Salud Hernández-Mora
Ahora que hablan de garantías electorales para los candidatos, cabe preguntar qué plan tiene el Gobierno para Arauca, uno de los varios departamentos vedados al Centro Democrático.
Así les moleste, lo cierto es que en dicho departamento es un requisito esencial para cualquier candidato tener el visto bueno del ELN para moverse por cualquier parte sin que los hostiguen o maten.
Anteriormente también debía otorgarlo el frente 10 de las Farc-EP, pero ya no es imprescindible en todos los territorios, solo en determinadas áreas. Las hordas criminales del jubilado Gabino y del activo Antonio García –uno protegido en Cuba y el otro en Venezuela– son las que controlan Arauca.
El avance lo deben, por un lado, a la alianza con Maduro y sus capos, enorme ventaja estratégica sobre las Farc-EP de Mordisco, expulsadas del santuario por la mafia chavista. Por otro, al tejido social que los apoya y defiende desde hace lustros.
De otra manera no puede entenderse que una empresa pública de Saravena tenga nexos con los elenos y ningún Gobierno la intervenga, y que en la emisora comunitaria Sarare Estéreo, de dicho municipio, hagan permanente apología del terrorismo al repetir las consignas y narrativa del ELN. Permiten, por ejemplo, que una de sus estrellas, periodista de dilatada trayectoria profesional, se dedique a poner lápidas a los políticos del Centro Democrático.
Lo que paso a reproducir es tan solo una mínima muestra de lo que lleva años difundiendo sin cortapisas. Conoce de sobra que no pasará absolutamente nada así en su pueblo detesten a los matones de la bandera rojinegra. El pavor a las represalias obliga a honrar la ley del silencio. Quien osa hablar, como Luis Naranjo, del CD, está condenado a vivir en un gueto.
“La alianza paramilitar que ha intentado, durante muchos años, estar en el departamento de Arauca con los partidos de ultraderecha y personas que hacen parte de la fuerza pública atacaron a nuestro líder social Ernesto Roa. Un atentado criminal que le hicieron a nuestro líder”, calumnió ante el micrófono. “Todos sabemos quiénes han estigmatizado a nuestro líder: los aspirantes del Centro Democrático a las diferentes corporaciones. Algunos medios de comunicación que se hacen llamar de comunicación, pero son directivos del Centro Democrático. Ahí está esa alianza criminal del paramilitarismo de las disidencias y el Centro Democrático en el departamento de Arauca. Donde exista alguien del Centro Democrático, ahí está el paramilitarismo”.
Cabe anotar que, según fuentes de toda solvencia, no fue un ataque lo que sufrió Roa, sino un accidente con un arma de fuego propia.
Para quienes no sigan la actualidad del ELN, les aclaro que esa banda de asesinos tilda de “paramilitares” al frente 10 de las Farc-EP. Por eso, su vocero se refiere al “paramilitarismo de las disidencias”, una manera de diferenciarlas de las AUC, que tuvieron en su día fuerte presencia en la región y desaparecieron tras su desmovilización. Su lugar lo ocuparon las guerrillas, mucho más asentadas en los territorios.
Y es de público conocimiento en Arauca la ligazón de determinadas asociaciones, supuestos líderes sociales, algunos alcaldes, concejales, funcionarios públicos, exgobernadores y un largo etcétera con el ELN. También la obligación de ayuntamientos y gobernaciones de pagarles vacuna de todos los contratos, rubro tan fijo como el de la Dian.
Ni es secreto que en las pasadas elecciones locales los del Centro Democrático no pudieron hacer campaña en la mayoría del departamento ni contar con testigos electorales en los territorios vetados. El mero hecho de apuntarse supone correr el riesgo de que te desplacen o maten.
Arauca capital es el único enclave donde pueden hacer proselitismo, y no en cualquier barrio; hay algunos de absoluto control guerrillero, como Monserrate, que queda bajo el puente internacional y a tan solo un minuto en lancha de Venezuela.
La proximidad al santuario de Nicolás Maduro, donde el ELN es una suerte de ejército irregular chavista, será un obstáculo permanente a la normalización de Arauca. Mientras no saquen a patadas a la mafia de Miraflores, no habrá ni una mínima esperanza de cambiar el rumbo. Ni será sencillo cuando desaparezca el cartel de los Soles y retorne la democracia, porque la mitad del ELN que opera en la frontera es de nacionalidad venezolana y está bien asentada.
La buena noticia es la resistencia de los araucanos. Pese a las intimidaciones de los matones elenos, en los mayores núcleos urbanos votan como les da la gana. El problema es la recolección de los resultados. Sería conveniente, para unos comicios relativamente creíbles, que el Ejército, a falta de testigos de la oposición, asegure el recuento transparente de los sufragios. Que copien el modelo de María Corina Machado y que la ciudadanía lo conozca. Así, aunque el ELN presione, la gente sabrá que su voto quedará resguardado de las trampas guerrilleras y de su camarilla de colaboradores.