Una investigación interna revisa el caso del general Edwin Urrego, mientras en la institución hablan de retaliaciones del narcotráfico y posible desinformación al presidente.
Las recientes declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre un presunto sabotaje en su contra desde el interior de la Policía Nacional generaron fuerte revuelo dentro de la institución. El mandatario aseguró que un general habría recibido la orden de ubicar sustancias psicoactivas en uno de sus vehículos con el propósito de comprometerlo.
“Entonces hay un general que ordené retirar de la Policía; tiene una misión extraña, alguien le dio la orden, no, obviamente, no nosotros, para ponerme sustancias psicoactivas en el carro”, afirmó el jefe de Estado durante un consejo de ministros en el que se evaluaban medidas frente a la emergencia por inundaciones en Córdoba.
Sin embargo, fuentes internas de la Policía señalaron que todo se trataría de un malentendido y que incluso podría existir un montaje contra el oficial mencionado en la investigación.
De acuerdo con esas versiones, en la indagación interna aparece el nombre del general Edwin Urrego, quien ha ocupado cargos de relevancia dentro de la institución, como director de la Dijín, comandante de la Policía de Barranquilla y actualmente asignado a Cali.
Las fuentes indicaron que la información que llegó al presidente habría surgido de un anónimo presuntamente creado por estructuras narcotraficantes de Barranquilla y Puerto Colombia, como retaliación por los golpes que Urrego propinó a estas organizaciones durante su gestión.
También señalaron que, en sus investigaciones como comandante en Barranquilla, el oficial habría detectado presuntas actividades ilegales que involucrarían a funcionarios públicos, policías activos y reconocidos clanes familiares, lo que habría generado reacciones en su contra.
Desde el interior de la Policía confirmaron que el caso se revisa con prudencia, con el fin de evitar una decisión precipitada que pueda afectar la trayectoria de un oficial con amplio historial en la lucha contra el crimen organizado.
El episodio vuelve a poner en evidencia las tensiones entre el Ejecutivo y sectores de la Fuerza Pública, en medio de un clima político cada vez más polarizado.










