El respaldo del movimiento AICO revive el debate sobre su presunta inhabilidad tras haber participado en la consulta del Pacto Histórico.
El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, recibió el aval del Movimiento Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) para lanzar su precandidatura presidencial de cara a las elecciones de 2026, una decisión que reaviva un intenso debate jurídico y político sobre su eventual inhabilidad.
El guiño del partido indígena llega luego de que Quintero emprendiera una batalla legal contra la Registraduría Nacional, entidad que le negó la inscripción de su comité de firmas al considerar que había participado en la consulta interna del Pacto Histórico, realizada el pasado 26 de octubre.
Aunque Quintero presentó su renuncia una semana antes de dicha consulta, su nombre y fotografía aparecieron impresos en los tarjetones, junto a los de Iván Cepeda y Carolina Corcho. Para la Registraduría, ese hecho consolidó su participación en la consulta, lo que —según la ley electoral— le impediría competir por otro mecanismo de selección, como la recolección de firmas o un aval diferente.
El registrador Hernán Penagos trasladó el caso al Consejo Nacional Electoral (CNE), pero el alto tribunal se declaró no competente, al considerar que la inscripción de candidaturas es una función exclusiva de la Registraduría. Así, el panorama quedó en un limbo jurídico que ahora se reactiva con el aval de AICO.
Si la Registraduría acepta su inscripción, Quintero deberá definir en las próximas semanas si va directamente a la primera vuelta presidencial de mayo de 2026 o si participa en alguna de las consultas promovidas por sectores progresistas. Entre ellas está la del Frente Amplio, en la que participan figuras como Iván Cepeda y Roy Barreras, y otra impulsada por el exgobernador del Magdalena Carlos Caicedo, aliado político del exalcalde, junto al exministro Luis Carlos Reyes.
Quintero mantiene una relación cercana con el presidente Gustavo Petro y comunicación fluida con la Casa de Nariño. Sin embargo, cuando Caicedo tuvo fuertes choques con el mandatario, el exalcalde de Medellín tomó partido por el exgobernador, argumentando que él mismo ha sido “maltratado” por sectores del Pacto Histórico que, según su versión, buscaron bloquear su aspiración presidencial desde la izquierda.
Antes de aceptar el aval de AICO, Quintero evaluó otras opciones políticas, como encabezar una lista al Senado por el movimiento de Caicedo o respaldar la idea de una constituyente promovida por Petro. No obstante, su apuesta final fue insistir en la candidatura presidencial, aun en medio de cuestionamientos legales que siguen sin resolverse.












