El exmandatario cuestionó las millonarias donaciones tras el terremoto y aseguró que “no ha llegado ni a un millón” el aporte de los “grandes pulpos de la economía”.
Colombia continúa enfrentando las consecuencias del terremoto de magnitud 7,4 que tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó. Mientras siguen las labores de búsqueda y atención de los damnificados, el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella ya tiene por delante otro enorme desafío: la reconstrucción de las zonas devastadas.
De La Espriella ha anunciado múltiples medidas para responder a la emergencia y ha advertido sobre el enorme impacto económico que dejó el desastre; sin embargo, ha buscado alternativas y se ha apoyado en su equipo para solucionar de la mejor manera.
Las primeras estimaciones hablan de cerca de $30 billones en pérdidas, mientras continúa la evaluación de viviendas, hospitales, colegios, vías y demás infraestructura afectada.
Millonarios aportes después de la tragedia
La emergencia también ha provocado una amplia movilización del sector privado. Jaime Gilinski y su familia anunciaron $150.000 millones; la familia Santo Domingo, $100.000 millones; David Vélez, CEO de Nubank otros $100.000 millones; y Luis Carlos Sarmiento Angulo y su esposa, Fanny Gutiérrez, $200.000 millones para contribuir a la atención y recuperación de las zonas afectadas.
También se han conocido iniciativas empresariales. Bavaria anunció $12.000 millones para apoyar la recuperación de 3.500 negocios afectados, mientras otras compañías han movilizado alimentos, productos de primera necesidad y diferentes ayudas hacia las regiones golpeadas.
Precisamente en medio de esa ola de aportes apareció un duro pronunciamiento del expresidente Gustavo Petro, este 19 de agosto, quien por medio de un trino, cuestionó que la reconstrucción pueda depender de los recursos entregados por los sectores más poderosos económicamente.
“¿De las limosnas de los ricos?”
“Ahora viene la gran discusión de dónde se sacarán los 30 billones de la reconstrucción”, escribió Petro.
Acto seguido, lanzó una de las frases más polémicas de su pronunciamiento: “¿De las limosnas de los ricos? No ha llegado ni a un millón el aporte que los grandes pulpos de la economía han dado”.
Petro también rechazó que la alternativa sea aumentar el endeudamiento público. “Eso no significa más que toda la sociedad pague la catástrofe y la reconstrucción con ruina de la economía futura. Es reconstrucción de una parte con destrucción de otra”, aseguró.
El expresidente planteó entonces su propia fórmula y pidió al Gobierno De La Espriella retomar una de las propuestas económicas de su administración.
“Si fuera racional el gobierno de Abelardo, tendría que recuperar nuestro proyecto de reforma tributaria de 20 billones, hacerlo aprobar y disminuir la deuda bajando el Banco de la República la tasa de interés”, afirmó.
Petro aprovechó el mismo mensaje para volver a cuestionar la respuesta del Gobierno durante los primeros días de la emergencia. Aseguró que las “cien primeras horas” eran fundamentales para salvar vidas y acusó a la nueva administración de no aprovechar capacidades humanas y técnicas que, según él, habían quedado desplegadas desde su Gobierno.
Incluso sostuvo que “rechazar la ayuda internacional y politizarla ha cobrado centenares de vidas que murieron innecesariamente”, una acusación contra la administración De La Espriella que Petro no acompañó en su publicación con pruebas que permitan atribuir directamente esas muertes a las decisiones del actual Gobierno.
El pronunciamiento abre ahora una nueva disputa entre Petro y De La Espriella, esta vez alrededor de quién debe asumir el multimillonario costo de reconstruir las regiones golpeadas por el terremoto. Además, en redes rechazaron su comentario, puesto que el objetivo está puesto en las ayudas a los afectados por la tragedia.












