El presidente dijo que en esta elección que viene, “cualquiera que sea el resultado, determina mi existencia toda”.
Al presidente Gustavo Petro le recordaron en Atlántico, en medio de una visita que adelanta ad portas de las elecciones, que le quedan menos de 70 días en la Casa de Nariño y que se convertirá en otro exmandatario de Colombia.
“Es la primera vez y última”, dijo cerrándole la puerta a una eventual reelección presidencial.
“Hay gente —lo había escuchado antes de ser presidente— que sufre de viudez de poder. Prácticamente, desde que inicié mis luchas, cuando era muy joven, incluso niño, he buscado el poder, pero no de manera personal, sino como un objetivo de democracia”, recordó.
En esa medida —añadió el presidente— “hablo de un proyecto, no de mí como el que gana o pierde, un proyecto que es colectivo y que puede, obviamente, ganar o ser derrotado (en las elecciones). Nosotros, en plural, hemos luchado desde hace décadas en la oposición. Hasta ahora somos gobierno después de medio siglo pasando las duras y las maduras. Lo que hemos vivido es tenaz”.
Petro dijo que está preparado para que lo llamen expresidente y no se precipitó a hablar de lo que hará después del 7 de agosto de 2026, cuando deje el poder.
“Tengo una idea de constituyente, pero cualquier idea de mi pospresidencia depende de la decisión que viene y es del pueblo. No es una decisión individual. Poco me queda para hacer mis decisiones individuales determinantes, aunque siempre las tendré. Esta elección que viene, cualquiera que sea el resultado, determina mi existencia toda”, detalló.
Uno de los periodistas le preguntó al jefe de Estado si, en el ocaso de su gobierno, tuviera que ponerle una calificación a su gobierno de 1 a 10, donde el último número es la cifra máxima, ¿qué respondería?
Petro, sin dudarlo, respondió: “8”.
Según él, “esa cifra lo califica por el quiebre que ha significado mi gobierno, por los inconvenientes que hemos tenido, hemos luchado contra la corriente institucional y política, estamos luchando contra una gente que se acostumbró a gobernar este país dos siglos, gobernando localidades, regiones, territorios y el país. Eso está, como mayoría, enclavado en el poder Judicial, en el Congreso, dentro del Gobierno. En el Ejecutivo hay un millón de empleados, quién los va a conocer a todos, todos vienen de atrás”, dijo en la estación radical.
Contó que, según su experiencia, algunos funcionarios meten los proyectos dentro del escritorio y, por eso, en ocasiones no se avanza la ejecución de las obras.
Petro hizo un balance general de su gobierno y se refirió a la paz total y las fallidas negociaciones con el ELN. “Si en un campo de combate tienes a unos traquetos ganándose 20 millones de pesos mensuales o mucho más y unidades del Ejército donde el mando se gana 6 o 7 millones, tiene una lucha desigual y empieza a ganar el narcotráfico”, opinó.












