El presidente Gustavo Petro volvió a encender el debate político tras referirse nuevamente a su vida íntima en medio de la discusión pública sobre su legado de gobierno.
El mandatario había afirmado previamente que es “muy bueno en la cama” y que quienes se acuestan con él “nunca lo pueden olvidar”.
La controversia resurgió luego de que el periodista Daniel Samper Ospina hiciera una referencia satírica a esa declaración en una columna de opinión, lo que motivó una reacción directa del presidente en su cuenta de X.
En su respuesta, Petro escribió:
“Puede que en la cama sea inolvidable… pero sí en la historia”.
Con esa frase, el jefe de Estado buscó trasladar el debate desde su vida personal hacia su gestión política, asegurando que su gobierno será recordado por haber sido —según su propia visión— el primero “no oligárquico y democrático en al menos un siglo”.
El episodio ocurre en un clima preelectoral y reabre el cuestionamiento sobre el estilo discursivo del mandatario, que con frecuencia mezcla elementos personales con la narrativa política de su administración.
Mientras sectores cercanos interpretan sus palabras como una forma de humor o autodefinición, sus críticos consideran que este tipo de intervenciones distraen del debate de fondo sobre resultados concretos de gobierno.










