La USO marca diferencias con el ala más ambientalista de la izquierda y respalda una postura enfocada en seguridad energética y defensa de la industria petrolera.
Un movimiento inesperado dentro del bloque progresista sacudió el escenario electoral. La Unión Sindical Obrera (USO), organización históricamente influyente en el sector petrolero, decidió respaldar la aspiración presidencial de Roy Barreras, enviando un mensaje claro frente a las tensiones internas en la izquierda.
La determinación del sindicato se da en medio de desacuerdos sobre el rumbo energético del país. Desde la dirigencia de la USO se ha insistido en que Colombia no puede acelerar una transición energética sin garantizar primero estabilidad en producción, empleo y autosuficiencia. En ese contexto, han expresado reparos frente a la postura de Iván Cepeda, a quien consideran más inclinado hacia una agenda ambiental que podría afectar la industria petrolera.
El respaldo a Barreras refleja una fractura dentro del bloque que ha acompañado al Gobierno y evidencia que el debate energético será uno de los ejes centrales de la contienda presidencial. Mientras un sector insiste en priorizar la transición, otro advierte sobre riesgos económicos y fiscales si se debilita la principal fuente de ingresos del país.
Este giro político deja en evidencia que la izquierda no es monolítica y que las tensiones por el modelo económico y energético están lejos de resolverse.










