Demandas buscan revocar su inscripción por posible inhabilidad tras haber ganado una consulta anterior.
La campaña presidencial de Iván Cepeda atraviesa su momento más crítico. El Consejo Nacional Electoral (CNE) definirá en cuestión de días si el dirigente de izquierda puede participar en la consulta Frente por la Vida o si, por el contrario, queda inhabilitado y fuera de la carrera.
Horas después de que Cepeda inscribiera su candidatura ante la Registraduría para medirse en esa consulta, al menos cuatro demandas fueron radicadas ante el CNE solicitando que se revoque su inscripción.
El argumento central es jurídico, pero con profundas implicaciones políticas: Cepeda habría quedado inhabilitado por haber sido ganador, en octubre de 2026, de la consulta del Pacto Histórico. Según el Artículo 7 de la Ley 1475, quienes participen como precandidatos en una consulta no pueden luego inscribirse por otra fuerza o coalición dentro del mismo proceso electoral.
Los demandantes sostienen que ambas consultas son interpartidistas, lo que cerraría cualquier posibilidad legal para Cepeda. Sin embargo, el candidato defiende que la consulta del 26 de octubre de 2025 fue “partidista”, pues —según su versión— terminó siendo una disputa interna del Polo Democrático, luego de que otras colectividades se retiraran.
La discusión no es menor: de ella depende que uno de los nombres que hoy encabeza sondeos pueda siquiera aparecer en el tarjetón.
⚖️ Decisión con fuerte carga política
Con la inscripción ya formalizada, los nueve magistrados del CNE podrán pronunciarse de fondo. Este miércoles se definirían los ponentes de las demandas y si se estudian de forma unificada. La decisión final podría conocerse el martes 3 de febrero, aunque algunos magistrados consideran que el caso debería resolverse esta misma semana.
La presión institucional es alta. Registraduría, Procuraduría y Contraloría enviaron una carta al CNE pidiendo una postura jurídica urgente, debido a que las elecciones serán el 8 de marzo y los tarjetones deben imprimirse en los próximos días.
Asesores jurídicos del tribunal electoral coinciden en que sí existe inhabilidad, pero el ambiente dentro del CNE no sería únicamente jurídico. Allí pesan los equilibrios políticos, pues los magistrados tienen respaldo de partidos.
Si se mantiene la tendencia que llevó a sancionar a los directivos de la campaña de Gustavo Petro por violación de topes electorales en 2022, Cepeda podría perder con una votación de 6 a 3. No obstante, en los pasillos del CNE se habla de llamadas y reuniones de sectores cercanos a Roy Barreras para que se habilite su participación.
La jugada sería estratégica: permitir que Cepeda compita en la consulta, derrotarlo allí y luego recoger su apoyo en primera vuelta.
El reloj corre y el caso expone, una vez más, cómo las reglas electorales en Colombia terminan siendo interpretadas según la conveniencia política del momento. Lo que está en juego no es solo una candidatura, sino la credibilidad del sistema electoral.










