A través de una carta dirigida a la dirección del partido, la senadora y su esposo anuncian que no continuarán en la colectividad, aunque respaldarán la candidatura presidencial de Paloma Valencia.
El Centro Democrático enfrenta una de sus fracturas políticas más delicadas en plena antesala electoral. María Fernanda Cabal y su esposo, José Félix Lafaurie, oficializaron su salida del partido mediante una carta dirigida a Gabriel Vallejo, director de la colectividad, en la que cuestionan con dureza el proceso interno que terminó designando a Paloma Valencia como candidata presidencial.
Aunque dejan claro que respetarán los acuerdos y apoyarán la aspiración de Valencia, la decisión está marcada por señalamientos graves sobre la transparencia del mecanismo de selección.
“No queremos continuar en el Centro Democrático, sentimos que no tenemos espacio”, señala la misiva.



⚠️ Acusaciones de irregularidades internas
En la carta, firmada por Lafaurie, se afirma que el procedimiento interno careció de comités de garantías, reglas claras y mecanismos de impugnación, lo que —según el documento— configuraría una violación al debido proceso partidista.
Los firmantes sostienen que con el paso del tiempo los indicios iniciales se convirtieron en “evidencia clara de graves irregularidades”, y apuntan directamente a la dirección del partido y a su Secretaría General como responsables de decisiones que, a su juicio, vulneraron principios legales y estatutarios.
También se cuestiona la participación de Lester Toledo como asesor de campaña y se mencionan reparos sobre el manejo de encuestas, la verificación jurídica de las firmas encuestadoras y la falta de trazabilidad del proceso.
Para Lafaurie, la encuesta utilizada no cumpliría requisitos exigidos por el Consejo Nacional Electoral, lo que pone en duda la solidez jurídica del resultado.
🧨 Crisis interna en el uribismo
Más allá del respaldo a Paloma Valencia, la carta deja ver una ruptura política profunda. Cabal y Lafaurie aseguran que no se trata de una inconformidad menor, sino de un problema estructural en la conducción interna del partido.
“Es una certeza fáctica y moral que los resultados fueron adulterados”, se lee en uno de los apartes más fuertes del documento.
El anuncio no solo implica la salida de dos figuras visibles del sector más ideológico del uribismo, sino que además abre la puerta a una posible escisión del partido, propuesta por Lafaurie para que Cabal pueda conformar su propia agrupación política bajo las normas vigentes.
📌 Se van, pero apoyan
Pese a la dureza del mensaje, los firmantes insisten en que no buscan afectar el proceso ya adelantado:
No objetarán la candidatura de Paloma Valencia Respetarán los acuerdos internos Solicitan una “salida digna” del partido Plantean formalmente una escisión
El caso deja al Centro Democrático en una situación incómoda: respaldo público a su candidata, pero con una denuncia de fondo que golpea la legitimidad del proceso interno.










