La Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) y la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas) han manifestado su profunda preocupación por el aumento de apenas el 5,36 % en la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2025. Este porcentaje contrasta notablemente con el incremento del 9,54 % en el salario mínimo, anunciado por el presidente Gustavo Petro.
Llamado urgente al Gobierno
Ambas organizaciones han solicitado al Gobierno Nacional la apertura de un espacio técnico para revisar el cálculo de la UPC. A través de un comunicado, exhortaron al Ministerio de Salud, el Ministerio de Hacienda y el Departamento Nacional de Planeación a convocar una mesa de alto nivel que incluya a EPS, prestadores de servicios, usuarios y pacientes.
> “Nunca es tarde para revisar una decisión que pone en riesgo la salud y la vida de los colombianos”, expresó Ana María Vesga, presidenta de Acemi, en su cuenta de X (antes Twitter).
Implicaciones para el sistema de salud
Según Acemi y Asocajas, el bajo incremento de la UPC podría comprometer gravemente la sostenibilidad del sistema de salud en Colombia. La UPC es fundamental para financiar la atención médica, incluyendo el pago a hospitales y clínicas, los salarios del personal de salud, y la adquisición de medicamentos e insumos.
Las asociaciones señalaron que una subestimación en el cálculo afecta a todos los actores del sistema:
Instituciones de salud (públicas y privadas).
Talento humano en salud (médicos, enfermeras y otros profesionales).
Proveedores de tecnologías y medicamentos.
Aseguradores (EPS).
Financiamiento insuficiente
El comunicado subraya que la UPC no es un recurso exclusivo para las EPS, sino un mecanismo para garantizar la operación del sistema de salud. Advirtieron que este ajuste debe reflejar más que la inflación y contener un análisis exhaustivo que permita cubrir los costos operativos, especialmente los laborales, que representan hasta el 70 % de los presupuestos de los hospitales públicos.
> “El correcto cálculo de la UPC depende de la garantía del derecho a la salud de todos los colombianos”, enfatizaron.
Impacto en los hospitales públicos
El bajo incremento de la UPC podría agravar la situación de los hospitales públicos, que ya enfrentan dificultades por el flujo irregular de recursos desde las EPS hacia las Empresas Sociales del Estado (ESE). Según Acemi, esta situación pone en riesgo la estabilidad financiera del sistema público de salud, que depende en gran medida de un financiamiento adecuado para cubrir costos operativos.
Mesa técnica urgente
Acemi y Asocajas recalcaron la necesidad de convocar con urgencia una mesa técnica para analizar el cálculo de la UPC, retroalimentar la metodología empleada y realizar un reajuste suficiente para garantizar la sostenibilidad del sistema en 2025.
> “Estamos dispuestos a contribuir con nuestra experiencia y conocimiento para alcanzar un resultado que asegure la salud y la vida de todos los colombianos”, concluyeron.
La crisis en el sistema de salud requiere una respuesta inmediata por parte del Gobierno para evitar un impacto crítico en la atención médica y la sostenibilidad de los servicios en todo el país.
