La meningitis bacteriana es una enfermedad que puede poner en grave riesgo la vida de los bebés, convirtiéndose en un desafío para padres y cuidadores. Proteger a los recién nacidos es esencial, ya que su sistema inmunitario aún no está completamente desarrollado, lo que los hace más vulnerables a infecciones y enfermedades.
Desde el momento del nacimiento, es crucial tomar medidas preventivas para salvaguardar la salud del bebé. La meningitis bacteriana es una de las amenazas más serias, y varias bacterias pueden causarla, como el Streptococcus pneumoniae (neumococo), Haemophilus influenzae y Neisseria meningitidis (meningococo), esta última responsable de la meningitis meningocócica.
Élix Ramos, gerente médico del área de vacunas en GSK Colombia, destaca que «existen 13 serogrupos de meningococo, de los cuales 6 (A, B, C, W, Y, X) están asociados con la meningitis. Reconocerlos y actuar a tiempo es fundamental, ya que se pueden prevenir con las vacunas adecuadas. Solo así podremos asegurar una protección efectiva y completa desde los primeros meses de vida».
¿Qué es la meningitis y cómo afecta a los bebés?
La meningitis en bebés provoca una inflamación en las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal, lo que puede causar secuelas graves, como problemas en el habla, la visión, y el desarrollo cognitivo.
La prevención a través de la vacunación, sumada a una vigilancia temprana de los síntomas, es clave para evitar las consecuencias devastadoras de esta enfermedad en los recién nacidos y niños pequeños.
